Una compañera del trabajo, Teresa, se ha aficionado a esto de El Selector de Productos, y se ha convertido en toda una embajadora de este blog. Hoy os traigo su recomendación personal: unas fantásticas croquetas (que por supuesto ya he probado) que son congeladas, pero que pueden dar el pego en un momento dado.
La verdad es que el mundo de la croqueta congelada no es de mi agrado en general. Las mejores croquetas para mí, como supongo que para muchos, son las de mi abuela: pequeñitas, casi sin bechamel, y con mucha cebollita y jamón de york. Riquísimas. Por eso, cuando me hablan de corquetas congeladas, siempre pienso en esas que son un poco mazacote, y que rellenan de bechamel y suele ser una tarea de invertigador profesional el saber de qué están hechas. Pero afortunadamente, éste no es el caso de hoy.
El producto seleccionado en esta ocasión son las croquetas congeladas Preli Delicatessen. Vienen en una bolsa negra, y yo sólo las he visto en Mercadona. Por esta ocasión, no son de Hacendado. En su interior, 12 croquetas aguantan a ser fritas en tan sólo 3 minutos, y realmente la experiencia es muy satisfactoria. Las hay de dos sabores: de setas y de ibérico, ambas muy recomendables.
Cuando no se puede tener siempre al lado a la abuela, buenos son estos productos que nos ayudan a extrañar menos a nuestos mayores.
